LA REPRESENTACIÓN EN EL DERECHO CIVIL PERUANO

La representación en el derecho civil peruano, como aquel supuesto de contenido jurídico, mediante el cual una persona llamada representante, celebra uno o varios actos jurídicos en nombre, en interés y teniendo en cuenta a otro sujeto, que viene a ser denominado representado, tratando de buscar lo mejor para este último así como para resguardar sus intereses.


Esta definición engloba lo que en la doctrina se llama la representación directa o de personas, que es una figura propia del acto jurídico; más no se refiere a la representación indirecta o de intereses por cuanto es una figura inherente al contrato de mandato, cuyo estudio debe realizarse en la parte pertinente a las fuentes de obligaciones que recoge nuestro Código Civil.

¿CUAL ES LA IMPORTANCIA DE LA REPRESENTACIÓN EN EL DERECHO CIVIL PERUANO?

La representación, desde el punto de vista jurídico cumple un papel preponderante y principalísimo, dentro de la interrelaciones de las personas, por cuanto se constituye en un elemento que otorga y permite la viabilidad de generación y adquisición de derechos, deberes y obligaciones con relación a aquellas personas, que desde una situación de orden factual o legal, no pueden ejercitar por sí mismas los derechos señalados en forma precedente.

Como se ha descrito, la representación es aquella figura jurídica que facilita, de alguna manera bajo ciertos presupuestos que garantizan la seguridad jurídica, la relación jurídica entre los sujetos por medio de la celebración de negocios jurídicos, donde el elemento o factor principal que coadyuva a todo ello vendrá a ser el representante.

¿CUAL ES LA FINALIDAD DE LA REPRESENTACIÓN EN EL DERECHO CIVIL PERUANO?

La finalidad, tal como se denomina en la doctrina, es de una gran utilidad práctica, porque permite la generación de relaciones jurídicas a través de un ente viabilizador que viene a ser el representante, quien representa a su representado, también llamado principal o dominus.

EJEMPLO 01

Podemos citar hechos concretos donde la representación asume un papel fundamental, así tenemos, si una persona por diversas razones tiene que viajar al extranjero y a su vez tiene que celebrar determinado negocio jurídico y, este debe realizarse en fecha cuando se encuentra fuera del país, muy bien puede realizarlo a través de cierto representado, el cual podrá actuar en nombre e interés de aquel (tratándose de la representación directa); de no existir esta forma para celebrar actos jurídicos por medio de otros, sería imposible hacerlo y, de todas maneras tendría que estar presente físicamente aquella persona señalada y, con ello se estaría privando de viajar al extranjero.

EJEMPLO 02

Otro caso por ejemplo, cuando estamos frente a un menor de 10 años que no tiene padres, quien recibe en calidad de donación un bien inmueble y lamentablemente adquiere una enfermedad, cuya curación resulta ser costosa y se necesita dinero para ello.

En este supuesto sería iluso esperar que dicho menor llegue a la mayoría de edad y como consecuencia de ello la enfermedad mine su salud, cuando muy bien a través de su representante legal y, previa autorización judicial, pueda disponer dicho bien inmueble y costear los gastos de curación de la enfermedad.

De los dos ejemplos antes citados, se puede observar la importancia y fin práctico de carácter voluntario y legal que asume al representación como mecanismo para la adquisición y generación de derechos, deberes y obligaciones.

¿CUAL ES LA RELACIÓN ENTRE REPRESENTANTE Y REPRESENTADO?

Dentro de la representación en el derecho civil peruano, esta relación debe tenerse en consideración que la representación se funda esencialmente en la solidaridad y colaboración que debe existir entre los seres humanos, en la eventualidad donde uno o alguno de estos se encuentre impedido de ejercer derechos de manera autónoma por si mismo, aunado a ello en el grado de confianza que debe existir entre dichos sujetos.

En ese sentido, para tocar el fundamento de la representación existen varías teorías que tratan de explicar la naturaleza jurídica de esta institución, donde podemos apreciar que existe la Teoría de la ficción, Teoría de sustanciación y Teoría de la cooperación, siendo esta última la más aceptada y vigente en la actualidad.

Así tenemos, que la teoría de la cooperación se sustenta en la colaboración y ayuda mutua entre las personas, pudiendo ser de carácter material (cuando la relación existente entre las personas solo se agota entre ellas), así como de carácter jurídico (tratando de aquella relación jurídica entre dos sujetos, que no se limitan a ambos, sino implica una extraversión donde uno de ellos – llamado representante – vincula al otro – denominado representado – con terceras personas), estando a su vez subclasificada de dos maneras:

  • Representante directo (también llamado representación de personas o sustitución)
  • Representante indirecto (denominado como representante de intereses o interposición)

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