REPRESENTACIÓN DIRECTA CON PODER

El acto jurídico celebrado por el representante, dentro de los limites de las facultades que se le haya conferido, produce efecto directamente respecto del representado.

Código Civil artículo 160

CARACTERÍSTICAS DE LA REPRESENTACIÓN DIRECTA CON PODER

Son las siguientes:

ES UN ACTO JURÍDICO

UNILATERAL

Es importante que para la existencia de la representación como acto jurídico se requiere solamente la voluntad del representado, quien emite la declaración y se desprende de ella para que otro sujeto llamado representante pueda ejercer dicha representación en nombre y en interés de aquel.

La representación desde ese momento queda configurada, no dependiendo de la voluntad del representante, quien puede ejercer o no tal representación ya delegada.

Definición de derecho
Origen del derecho

Sin embargo, una vez que asume y ejerce este último el acto representativo, deberá realizarlo de la mejor manera y, de ser el caso, estará sujeto a obligaciones y/o responsabilidades que se puedan derivar de tal acto jurídico.

RECEPTIVO

Asimismo se dice que es recepticio debido a que el destinatario de la voluntad del acto jurídico, denominado representación voluntaria, vendrá a ser representante y, a que este se encargará de relacionar a dicha persona (representado) con terceras persona. En la doctrina existen diversas posiciones al respecto una de ellas señala que el destinatario de la representación vendrá a ser el tercero contratante más no el representante.

Este criterio nos parece que no resulta ajustado a la naturaleza de la representación, debido a que dicho acto jurídico está destinado a que el representante pueda ejercer facultades en nombre y en interés de su principal (representado) y, por ende, la voluntad de otorgar facultades de representación, en ese sentido, estará dirigida exclusivamente al representado.

No es factible aceptar la tesis que el destinatario de la representación es el tercero contratante, debido a que este solamente se está relacionando con el representado mediante el acto jurídico o relación jurídica generada por el representante en nombre de aquel (representado), pero no es partícipe o no tiene ningún vínculo con la relación jurídico generada entre el representado y representante a raíz de la representación.

ES UN ACTO VOLUNTARIO

Significa que la representación como acto jurídico solamente compete a la voluntad del representado y, además adopta la forma voluntaria por la cual dicho representado asume la que crea pertinente, salvo en aquellos casos donde la ley exige una forma determinada, donde la ley exige una forma determinada, donde aquí estaremos frente a una forma obligatoria por imperio de la ley.

ES UN ACTO COMPUESTO O COMPLEJO

La característica en mención importa que la representación significa una extroversión, por cuanto si bien es cierto el mencionado acto jurídico genera una relación entre el representado y el representante, sin embargo este vínculo no se agota entre ellos, por cuanto permite que el representante a través del ejercicio de la representación pueda vincular a su representado con otras personas (terceros contratantes). Tiene un efecto múltiple, por ello se dice que es compuesto o complejo.

ES GRATUITO

Se acepta como regla general que la representación es gratuito, aunque ello en nada impide que pueda ser de carácter onerosa, tal como sucede en el contrato de mandato. Ello implica pues que el representante puede ejercer la representación de manera gratuita y, siendo esta característica la que diferencia a la representación del contrato de mandato.

FORMA DE REPRESENTACIÓN DIRECTA

El Código Civil al desarrollar lo concerniente a la Representación como acto jurídico, en su contexto establece la adopción de una forma libre, es decir, existe la libertad de forma, cuyo presupuesto legal aplicable vendría ser el artículo 143° del mismo, donde se permite que el representado puede escoger la forma que crea pertinente para otorgar representación a su representante.

Sin embargo, existen excepciones a dicha libertad de forma y, ello esta dado para determinados actos jurídicos, donde por seguridad jurídica, connotación e importancia, la ley prescribe la adopción de una forma obligación, constituyéndose ésta en ad-solemnitatem.

ESCRITURA PUBLICA

Así tenemos, que el acto jurídico mediante el cual se otorga representación para disponer o gravar (otorgar garantías) los bienes del representado debe ser realizado por escritura pública, bajo sanción de nulidad, a tenor de lo prescrito en el artículo 156° del Código Civil.

De igual forma, tratándose del matrimonio a través de representante, la representación debe ser otorgada por escritura pública, bajo sanción de nulidad, tal como desarrolla el articulo 264° del Código Civil.

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