CLASIFICACIÓN DE LOS ACTOS JURÍDICOS

CLASIFICACIONES DE LOS ACTOS JURÍDICOS

En la doctrina del acto Jurídico se ha desarrollado innumerables clasificaciones de esta figura jurídica, donde algunos son repetitivos y redundantes, mientras que otras, por su Intrascendencia, no realizan mayor aporte al derecho.

Asimismo, debemos precisar que la Importancia de la clasificación de los actos jurídicos radica en que los mismos contienen la diversidad de relaciones jurídicas que la autonomía de la voluntad privada puede generar y, que por cierto deben recibir determinada calidad o alineación por parte de la doctrina y el derecho positivo vigente. Al respecto, podemos señalar las siguientes clases de actos Jurídicos:  

Actos Jurídicos Unilaterales, Bilaterales y Plurilaterales

Actos Jurídicos Unilaterales

  Son aquellos donde para su existencia solo se requiere la presencia de una sola voluntad, es decir basta con el hecho de que el declarante se haya desprendido de ella, para que el acto Jurídico exista.

Así por ejemplo, el otorgamiento de poder (artículo 145° del Código Civil), la Aceptación de le herencia (artículo 672° del Código Civil). Esta clase de acto Jurídico a su vez puede tener una sub clasificación:  

Definición de derecho
Origen del derecho

Actos Jurídicos Unilaterales Simples:

Entendidos como tales a aquellos actos jurídicos que emergen de una sola voluntad, es decir basta el desprendimiento de la voluntad interna de un sujeto, que al ser exteriorizado adquiere relevancia Jurídica. Estos a su vez pueden ser recepticios y no recepticios.

Veamos:  

Recepticio: Son aquellos actos unilaterales donde la única voluntad; tiene un destinatario predeterminado o fijado expresamente por el declarante y, es precisamente a quien va encaminados los efectos jurídicos del acto.

Así tenemos, por ejemplo, el testamento donde el testador señala en forma expresa a su hijo heredero a quien se le transmitirá sus derechos post morten(artículo 686° Código Civil), el reconocimiento del hijo extramatrimonial donde la voluntad está dirigida a establecer el vínculo paterno filial exclusivamente con el hijo al cual el padre reconoce (artículo 388° del Código Civil).  

No Recepticio: Aquí la declaración de voluntad única no tiene un destinatario fijado o señalada en forma taxativa, sino está dirigida a un conjunto de personas, por lo que se podría decir que tiene un efecto “erga omnes”, es decir hacia determinado universo de personas.

Tal como hemos anotado, la manifestación de voluntad adquiere relevancia jurídica por el solo hecho que el declarante se desprende de ella y es de conocimiento de un conjunto de personas. Así por ejemplo, la promesa pública de recompensa (artículo 1959 del Código Civil) encuadro en esta clase de acto jurídico.  

Actos Jurídico Unilaterales Complejos:

En este supuesto, si bien es cierto existe la concurrencia de varias voluntades de manera simultánea, todas ellas deben estar dirigidas o encaminadas en un solo sentido, es decir como si estuviéramos propiamente ante una sola voluntad. Como ejemplo podríamos citar el acuerdo uniforme y único del directorio o junta directiva de una persona jurídica en determinado sentido.  

Actos jurídicos bilaterales

Los actos jurídicos bilaterales tienen una definición simple y concreta: son aquellos en los cuales para su existencia válida, concurren dos voluntades exteriorizadas por los sujetos intervinientes.

Ahora bien, la generalidad de actos jurídicos pudríamos decir que son bilaterales, llámese compra-venta donde interviene un comprador y un vendedor (artículo 1529° del Código Civil), arrendamiento donde participa un arrendador-propietario y el arrendatario-inquilino (artículo 1666° del Código Civil), permuta (artículo 1602 del Código Civil), mutuo (artículo 1648° del Código Civil), suministro (artículo 1604° del Código Civil), depósito (artículo 1814° del Código Civil), etc.  

Actos jurídicos plurilaterales

Son aquellos donde concurren tres o más voluntades esgrimidas por los sujetos, donde a diferencia de los actos jurídicos unilaterales complejos, esta pluralidad de voluntades es autónoma e independiente entre sí, mediante las cuales los celebrantes fijan su posición contractual.

Como ejemplo podríamos citar el subarrendamiento donde interviene las voluntades autónomas del arrendador (propietario de un bien), arrendatario (inquilino) y el subarrendatario (persona a la cual el arrendatario le arrienda el bien) regulado en el artículo 1692° del Código Civil; asimismo la cesión de posición contractual (artículo 1435° del Código Civil) donde participa un cedente, un cesionario y un tercero (cedido), donde las voluntades y criterios de estos tres participes son autónomas e independientes.  

Actos jurídicos formales y no formales

Actos Jurídicos no Formales

Son aquellos donde la forma como requisito de validez del acto Jurídico existe, sin embargo la misma queda a criterio de los celebrantes, siempre y cuando no exista una forma preestablecida por la norma.

En la doctrina se suele establecer que esta clase se utiliza para los actos Jurídicos no relevantes o poco trascendentes, siempre y cuando su naturaleza o la ley lo permitan.

A manera de ejemplo podemos citar de la Donación de Bienes Muebles de escaso valor, donde la forma puede ser verbal u oral, es decir libre y, no necesariamente sea escrita, tal como establece el supuesto del artículo 1623° del Código Civil.  

Actos jurídicos formales

En este caso, el acto jurídico para su validez requiere, que el celebrante q celebrantes observen de manera rigurosa la forma establecida por la ley, de manera que su inobservancia o Incumplimiento, de manera irremediable, traerá consigo la nulidad del acto jurídicos.

Podríamos agregar a ello, que la forma es consustancial al acto jurídico, por lo tanto, el no cumplimiento de las partes ocasionará la nulidad absoluta del mismo.   

Así por ejemplo, tratándose de la donación de bienes Inmuebles, el acto Jurídico es formal, por cuanto debe cumplirse con la formalidad consistente en que debe realizarse por medio de escritura pública, con indicación Individual del inmueble o inmuebles donados, de su valor real y el de las cargas que ha de satisfacer el donatario y, en caso de inobservancia el acto Jurídico será nulo (artículo 1625° del Código Civil).

Asimismo tratándose de la Fianza (artículo 1871° del Código Civil), esta debe ser por escrito, caso contrario, por ejemplo, si es verbal, no existirá como un acto Jurídico pues se no cumplió la forma.  

Actos Jurídicos Principales y Accesorios

Actos jurídicos principales

Son aquellos donde el acto jurídico existe de manera autónoma e Independiente y, por esta misma circunstancia no se encuentra en relación de dependencia de ningún otro acto jurídico o situación existente.

Así por ejemplo, tenemos el contrato de mutuo(llamado comúnmente como préstamo), regulado en el artículo 1648° del Código Civil, que es un acto jurídico principal por cuanto para su existencia legal no es necesario que se encuentre subordinado a ningún otro acto distinto.  

Actos Jurídicos Accesorios

Por su configuración, estos dependen de otro acto jurídico llamado principal, al cual se encuentran subordinados, por su existencia depende del mencionado acto jurídico. Por ello el aforismo existente en el derecho: “lo accesorio sigue la suerte del principal” es aplicable en el presente caso.

A manera de ejemplo podemos citar el acto Jurídico denominado hipoteca, (regulado en el artículo 1097° y 1099° Inciso 2 del Código Civil), el cual como garantía real puede encontrarse destinado a resguardar o garantizar un acto jurídico principal (el contrato de mutuo) donde, en caso de efectuarse la devolución del capital entregado, la hipoteca necesariamente deberá ser levantada por constituirse en una obligación accesoria de aquel acto jurídico.  

Actos jurídicos ínter vivos y mortis causa

Acto Jurídicos Inter Vivos

  Son aquellos celebrados, mientras la persona se encuentre viva y, por ende, sus efectos se producen o desarrollan en esta condición, siendo por tanto esta característica es inmanente a esta clase de actos jurídicos.

La generalidad de actos jurídicos es Inter Vivos por cuanto son celebrados en esta condición y regulan la situación Jurídica estando en vida la persona. Por ejemplo, la compra-venta, arrendamiento, el matrimonio, etc.  

Actos Jurídicos Mortis Causa

Aquí el acto Jurídico, en cuanto a la generación de sus efectos, está supeditado al advenimiento de determinado hecho jurídico, exactamente la muerte, donde esta contingencia estará propiciando que el acto que ha sido celebrado, pueda derivar válidamente en su totalidad sus consecuencias Jurídicas prevenidas por el celebrante en vida.

El ejemplo de esta clase de acto jurídico por antonomasia viene a ser el testamento, el cual fue celebrado por el testador cuando está en vida, sin embargo los efectos del mismo se generan cuando muere aquel.  

Actos jurídicos onerosos y gratuitos:

Actos Jurídicos Onerosos:

En esta clase de actos jurídicos, al momento de su celebración se generan prestaciones reciprocas entre las partes contratantes, donde nacen derechos y obligaciones derivadas del acto que está celebrando.

Consecuentemente, a la prestación que se genera debe existir una contraprestación por parte del otro celebrante, razón por la cual a estos actos Jurídicos también suelen llamárseles sinalagmáticos por las prestaciones mutuas que emergen a raíz de su celebración.

Así por ejemplo, en el contrato de arrendamiento, desde su celebración el arrendador (propietario) se obliga a entregar la posesión del bien inmueble al arrendatario (inquilino), quien a su vez se encuentra obligado a abonar la renta mensual (alquiler), conservar el bien y otras más que se derivan del propio contrato y del código sustantivo respectivamente.  

Actos jurídicos Gratuitos:

Es distinta la situación en esta clase de actos Jurídicos ya que por su configuración, al momento de la celebración, solamente una de las partes se obliga con el cumplimiento de las prestaciones; en otras palabras, solo uno de los contratantes asume las prestaciones, liberando al otro de cualquier obligación.

Es por ello que a esta clase de actos jurídicos suelen denominárseles actos de liberalidad (a título de liberalidad).

Así por ejemplo, en el contrato de donación de un bien, solamente se obliga, a transferir la propiedad el donante, mientras que el donatario se limita a recibir el bien.

De todo lo expuesto, debemos dejar bien en claro que la diferencia entre los actos Jurídicos onerosos y gratuitos, no radica desde el punto de vista monetario o cuantitativo, sino que el mismo se limita al ámbito netamente obligacional.  

Actos Jurídicos Simples y Compuestos

Actos Jurídicos Simples.

El aspecto relevante de estos actos jurídicos radica en que desde el momento de su celebración se limita a la producción de efectos de una sola naturaleza, es decir, solo comprende el ámbito netamente patrimonial.

Por estas razones, suele manifestarse que los contratos civiles son de naturaleza patrimonial, por cuanto generan sus efectos jurídicos en la esfera del patrimonio de los bienes de los celebrantes.

Así por ejemplo, el contrato de compra-venta, arrendamiento, mutuo y similares, comprenden únicamente el patrimonio de los contratantes, es decir, sólo generan una clase de efecto.  

Actos Jurídicos compuestos

A diferencia de tos anteriores, los actos jurídicos compuestos tienen como característica generar una diversidad de consecuencias jurídicas, tanto en el aspecto patrimonial como en el ámbito extrapatrimonial. Por esta peculiaridad descrita, esta clase de actos Jurídicos, en su generalidad, forman parte del Derecho de familia ya que los efectos que derivan son de naturaleza patrimonial y extrapatrimonial.

Así tenemos, que en el acto jurídico denominado reconocimiento del hijo extramatrimonial, la celebración generara efectos patrimoniales (como el derecho sucesorio a heredar bienes por parte del hijo reconocido, etc.) y de carácter extrapatrimonial (educación, alimentos, cariño, etc).

Igual o parecido seria el tratamiento en el matrimonio con sus propias particularidades, donde los efectos patrimoniales que genera, tendríamos el régimen patrimonial, es decir si estamos frente a un régimen de bienes comunes (sociedad de gananciales) o separación de bienes y, de igual modo los efectos extramatrimoniales comprendería los deberes de cohabitación, fidelidad, cariño, asistencia, alimentos y otros que no son cuantificables en suma de dinero alguno.  

Actos jurídicos puros y modales

Actos Jurídicos Puros

  Por su naturaleza estructural, estos actos jurídicos no admiten la inserción de ninguna modalidad ya que de hacerlo se estaría afectando su esencia y la trascendencia de su existencia.

Siendo así, podríamos decir que esta clase de actos Jurídicos no permite que estén subordinados o sujetos a las modalidades del acto Jurídico. En síntesis, el acto puro es aquel que no admite estar sujeto a ninguna modalidad (condición, plazo y cargo o modo).

Como ejemplos clásicos tenemos al matrimonio, el reconocimiento de un hijo extra matrimonial y otros, los cuales no pueden estar supeditados a ninguna condición, plazo, cargo o modo.  

Actos Jurídicos Modales

Aquí es diferente, los actos jurídicos modales sí permiten que dentro de su estructura cuente con las modalidades del acto jurídico; es decir, estar supeditados a una condición, plazo, cargo o modo.   

En este punto, de manera somera, podemos definir a la condición como aquel suceso o acontecimiento futuro, incierto y arbitrario del cual dependerán los efectos del acto jurídico. El plazo es aquella fecha, suceso, evento o acontecimiento futuro, cierto y arbitrado al cual se encuentra supeditado el acto Jurídico.   

El cargo o modo es aquella declaración accesoria de la voluntad que solamente se Inserta a los actos Jurídicos a título de liberalidad (gratuitos) y que puede consistir en una obligación de dar o hacer.

Ahora bien, citando ejemplos, puede existir un contrato de compra-venta sujeto a una condición; así cuando le digo a Juan te vendo mi casa siempre y cuando Pedro viaje a España antes de fin de año, estaremos ante un acto jurídico sujeto a una condición suspensiva.   

Otro ejemplo, se celebra un contrato de arrendamiento sujeto al plazo de un año no renovable, aquí estamos frente a un arrendamiento sometido a un plazo resolutorio.

Por último, en el caso de que se celebre un contrato de donación donde se inserte una obligación de hacer, al cual debe consistir en que el donatario (que es un famoso pintor) realice una pintura del retrato del donante, estaremos propiamente ante una donación sujeta a un cargo o modo.  

Actos Jurídicos de Disposición, administración y de obligación

Actos jurídicos de disposición

Son aquellos, como consecuencia de su celebración traen consigo la transferencia o transmisión de la propiedad de un bien mueble o inmueble o un derecho, considerándose también dentro de éstos de éstos a aquellos por los cuales se extinguen obligaciones.

A manera de ejemplo podríamos citar al contrato de compra-venta, permuta, donación y otros, como netamente actos jurídicos de disposición; así como también en el caso que se renuncia a derechos, como la Condonación (artículo 12950 del Código Civil), o cuando se abdica a derechos tratándose de la Transacción (artículo 1302° de Código Civil).  

Actos Jurídicos de Administración

  En esta clase de actos jurídicos, su celebración trae consigo que solamente se ceda la posesión, el uso o disfrute de un bien, más no la transferencia, la propiedad como su nombre lo indica, solamente la administración.

Así por ejemplo, podemos citar como actos jurídicos de administración al contrato de arrendamiento (artículo 1666° del Código Civil), comodato (artículo 1728° Código Civil), depósito (artículo 1814° del Código Civil), también se podría considerar aquellos que Implican la generación de frutos y productos (artículo 890°, 891° y 894° del Código Civil).  

Actos jurídicos de obligación

Son aquellos que generan obligaciones de dar, hacer y no hacer. Así tenemos, que dentro de los actos obligacionales de dar, éstos asemejan y guardan relación con los actos de disposición; mientras que el acto jurídico de obligación de hacer implica cumplir determinada labor o prestación continuada, como por ejemplo, podríamos citar el Contrato de Obra (artículo 1771° del Código Civil), el cual encuadra en esta obligación descrita; y dentro de los actos de obligación de no hacer, estos llevan consigo una abstención o impedimento para algunos de los celebrantes, como en el caso del Contrato de Arrendamiento donde una de las obligaciones del arrendatario es no hacer uso imprudente del bien o contrarío al orden público o a las buenas costumbres (artículo 1687° inciso 7 del Código Civil).  

Actos jurídicos patrimoniales y extramatrimoniales

Actos jurídicos patrimoniales

Son aquellos que versan o son relativos a patrimonios o bienes, es decir, son cuantificables en dinero o de naturaleza pecuniaria.

Está clasificación asemeja un tanto a aquellos actos jurídicos simples, por cuanto engloba a los que generan consecuencias dentro del patrimonio de los celebrantes y, que por cierto son la generalidad de contratos civiles como la compra-venta, suministro, arrendamiento, mutuo, etc.  

Actos Jurídicos extramatrimoniales

Aquí nos encontramos ante aquellos actos jurídicos denominados de naturaleza moral por cuanto no son cuantificables en suma de dinero alguno, señalando para ello como ejemplo el matrimonio, la adopción y otros relacionados íntimamente con el derecho de familia.  

Actos Jurídicos Nominados e Innominados

Actos Jurídicos Nominados

Son aquellos actos Jurídicos que reciben una denominación específica (nomen juris) contenida en el código civil y, por tanto le son de aplicación los presupuestos contenidos en esta norma.

En otras palabras, estamos ante un acto jurídico nominado cuando recibe una nomenclatura específica en el código sustantivo.

Podemos citar como ejemplo el matrimonio, arrendamiento, mutuo, depósito, hipoteca y todos aquellos que reciben determinada denominación en el Código Civil.  

Actos jurídicos innominados

Estos actos jurídicos son celebrados en el ejercicio de la autonomía de la voluntad, en la medida que no están prohibidos o no colisionan con normas de orden público y las buenas costumbres.

No reciben una denominación específica o no tienen una nomenclatura especial en el Código Civil. A manera de ejemplo podríamos citar a los contratos modernos, que no están regulados en forma específica en el Código Civil, como por ejemplo, el contrato de franquicia, de riesgo compartido (joint venture) y otros más, lo cual no implica que sean inexistentes Jurídicamente.

Precisamos que el contrato de riesgo compartido (joint venture) si es nominado en materia minera, tal como recoge el Decreto Supremo 014-92-EM (Texto Único Ordenado de la ley General de Minería).  

Asimismo es menester efectuar la precisión de que algunos tratadistas suelen llamar a esta clase de actos jurídicos en típicos y atípicos, empero según nuestro criterio, el tratamiento adecuado debe ser como actos nominados e innominados ya que aquella denominación linda más con el ámbito del derecho penal, el cual por cierto es absolutamente diferente al derecho civil.  

Actos Jurídicos Constitutivo y Dedicativos

Acto Jurídico Constitutivo

  Son aquellos que generan sus efectos jurídicos, es decir derechos y obligaciones, a partir del momento de su celebración hacia adelante.

Por ello, en la doctrina, se dice que esta clase de actos Jurídicos suele llamársele que tienen un efecto Ex-Nunc, es decir para adelante.

Como ejemplo podríamos citar el contrato de compra-venta, arrendamiento, mutuo y otros, porque desde el momento que son celebrados surten consecuencias, los mismos que se proyectan hacia adelante.  

Actos Jurídicos Declarativos

Los actos Jurídicos declarativos tienen como característica especial que, a raíz de tu celebración, reconocen efectos jurídicos ya existentes o se retrotraen a hechos pasados y, es en base a estos que la doctrina establece que generan un efecto Ex-Tunc, es decir para atrás.

Así tenemos, que el reconocimiento de un hijo extramatrimonial (artículo 388° del Código Civil), el reconocimiento de una Deuda contraída con anterioridad (artículo 1199° del Código Civil), son actos declarativos por cuanto sus efectos se retrotraen a hechos pasados ya que el hijo será del padre no desde la fecha en que lo reconoce sino desde cuando nació.

Asimismo la deuda existirá desde la fecha en que fue contraída mas no desde la oportunidad es que es reconocida.  

Actos Conmutativos y Aleatorios

Actos Jurídicos Conmutativos

En esta clase de actos jurídicos existe una relación de equivalencia entre las prestaciones celebradas, asimismo existe factibilidad en relación a su cumplimiento o ausencia de riesgo.

En otras palabras, en estos actos jurídicos no existe ninguna incertidumbre en cuanto a la realización de las prestaciones, por cuanto de existir, normalidad, esta debe ser cumplida a cabalidad.

Así, por ejemplo, en el contrato de arrendamiento existe equivalencia entre las prestaciones, por cuanto el propietario arrienda el bien Inmueble según el criterio que tiene para fijar las condiciones y, el arrendatario acepta las mismas en la convicción de que ellas son equivalentes, recíprocas y pueden ser cumplidas.  

Actos Jurídicos Aleatorios

Se llaman así porque cuanto se encuentran en función al factor “alea”, que significa riesgo o incertidumbre que afecta de manera inevitable y notoria las prestaciones contraídas que las partes deben cumplir, siendo Imprevisible el beneficio o pérdida que el acto pueda reportar.

A manera de ejemplo, podemos citar el juego y apuesta (artículo 1942° del Código Civil), la venta de bien futuro (artículos 1534° y 1535° del Código Civil) pues existe Incertidumbre en cuanto a su realización y no hay equivalencia, o bien se pierde todo lo invertido o se obtiene ventaja más allá de ello.  

Actos de Ejecución Inmediata y de Ejecución Continuada

Actos jurídicos de ejecución inmediata

También llamados de ejecución instantánea, son aquellos cuyos efectos jurídicos se consuman con su celebración, es decir, las prestaciones mismas del acto jurídico deben ser cumplidas o ejecutadas en el momento de su celebración. Tenemos, por ejemplo, el contrato de compra-venta de un bien al contado, donde el vendedor entrega el bien (traditio) y el comprador en ese acto cumple con pagar el precio fijado.  

Acto Jurídico de Ejecución Continua

Asumen el nombre de alternativo de tracto sucesivo o ejecución inmediata, donde las prestaciones derivadas del acto jurídico, una vez celebrado el mismo, se irán deviniendo y deberán ser cumplidas o ejecutadas periódicamente; por ejemplo, del contrato de arrendamiento o el contrato de Compra venta a plazos, donde las prestaciones deberán ser satisfechas con el devenir del tiempo y de manera periódica.

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