EL AGENTE CAPAZ

El agente capaz viene a ser la capacidad con la que se halla ungida la persona para poder solemnizar (celebrar) actos jurídicos en forma válida. Es un supuesto normativo que establece el inciso 1) del artículo 140° del Código Civil, señalando desde ahora que cuando los preceptos hacen alusión a ello, se debe comprender que el sujeto que emite la voluntad debe contar con la respectiva capacidad de goce y ejercicio respectivamente, donde su inobservancia va a ser causal de nulidad absoluta del acto jurídico.

Sujeto de Derecho

Debemos apuntar que no hay una definición normativa respecto al sujeto de derecho, por esta razón, la doctrina se hace cargo de ilustrar ello. De este modo tenemos, que se ha definido a aquel como el centro unitario de imputación de derecho y deberes, o bien de situaciones jurídicas subjetivas.

Bajo este contexto, teniendo en consideración que el humano ha sido considerado en la concepción de sujeto de derecho, la doctrina ha determinado que tanto el humano como el sujeto de derecho deben percibir la denominación de persona.

No obstante, en el término de sujeto de derecho no solo debe considerársele al humano, sino más bien de igual forma a los entes abstractos creados por exactamente el mismo hombre, que vienen a ser propiamente las llamadas personas jurídicas, que son una realidad existente. En síntesis, en la sociedad están inmersas infinidad de personas, que se transforman en sujetos capaces de producir derechos y contraer obligaciones.

El contrato
La Sociedad
La autonomía de la voluntad
Actos jurídicos

La Capacidad

Tal y como hemos señalado en forma precedente, se comprende como capacidad al presupuesto con el que se haya ungido la persona (entendiendo como aquel humano, persona jurídica y todo sujeto de derecho) para poder solemnizar (celebrar) actos jurídicos en forma válida.

Su regulación genérica está contenida en el inciso 1) del artículo 140° del Código Civil, precisando y aclarando que cuando la normativa hace alusión a ello, se debe comprender que el sujeto que emite la voluntad debe contar con la respectiva capacidad de goce y ejercicio respectivamente, caso contrario el acto jurídico, va a ser nulo.

Esta capacidad viene a ser de dos tipos; la primera, la capacidad de goce o de derecho o bien juridico y, la segunda, la capacidad de ejercicio o fáctico o de obrar.

Capacidad de Goce

Es toda capacidad inherente al hombre, desde el instante en que nace o bien desde el instante en que está por nacer y, que se le concede ser titular de derechos subjetivos. Esta capacidad permite que la persona puede ser receptor y sostener bajo su dominio derechos; se considera un atributo inherente a la persona.

Incapacidad de Goce

No obstante, estas prerrogativas que le da el ordenamiento legal, tiene restricciones, donde la persona llevase consigo una incapacidad de goce por disposición de la ley o, por razones de diversa clase.

De este modo tenemos, a forma de ejemplo, que hay una incapacidad de goce de carácter constitucional consistente en que los extranjeros no van a poder ser titulares, en los cincuenta mil metros de la línea fronteriza, de ningún título referente a tierras, minas, bosques, agua, comburente, etcétera.

También tenemos casos de incapacidad de goce recogidas en el Código Civil, por servirnos de un ejemplo, en el artículo 1668° inc 1), donde el administrador de un bien, no pueda tomar a éste en calidad de alquiler.

Persona Jurídica

Tratándose de la persona jurídica, pese a ser entes abstractos, es incuestionable que cuentan con capacidad de goce, exactamente la misma que va a estar en función a los fines que favoreció su creación, conforme se trate de personas jurídicas de derecho público (donde la ley fijase sus fines) o bien de derecho privado (en el caso de que el acto jurídico constitutivo haya establecido sus fines pertinentes).

A esta clase de capacidad se le acostumbra a llamar asimismo capacidad jurídica o bien de derecho.

Capacidad de Ejercicio

Llega a ser la competencia con la que cuenta una persona para ejercer de forma autónoma o independiente derechos subjetivos, por lo tanto, solemnizar (celebrar) actos jurídicos en forma válida.

En un caso así la persona, para ejercer y contar con derechos en forma válida, no solo debe contar con capacidad de goce, sino más bien, además de esto, con la capacidad de ejercicio, exactamente la misma que se adquiere a los dieciocho años, salvo aquellas salvedades contenidas en forma expresa en la ley.

Diferencias

La diferencia substancial entre la capacidad de goce y ejercicio se encuentra en que la primera deja a una persona ser titular de derecho; al tiempo que la segunda, basándonos en lo mentado, deja ejercitar dichos derechos de forma autónoma.

La capacidad de ejercicio lleva un presupuesto preciso que viene a ser el discernimiento, por este motivo se supone que la persona que ha llegado a ser mayor de edad está en condiciones de diferenciar, distinguir la voluntad y propósito que tiene al instante de solemnizar (celebrar) el acto jurídico.

En lo que se refiere a las personas jurídicas, resulta obvio que estas cuentan con capacidad de goce, pero el tema consiste en determinar si ostentan capacidad de ejercicio.

Puesto que bien, siendo entes abstractos, es conocido y válido que el ejercicio de tales derechos puede ser efectuado a través de sus representantes o bien órganos de gobierno; en un caso así, estos últimos ostentan la capacidad de ejercicio respectivamente.

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