LA FINALIDAD DEL ACTO JURÍDICO

La finalidad o bien el fin legítimo (conseguida está del artículo 140° del Código Civil Peruano), que recurren frecuentemente al término de causa, donde está es considerada por la doctrina como indispensable elemento de la autonomía de los actos.

Teoría de los Elementos

A lo largo de la evolución de la causa han existido múltiples teorías de las que podríamos apuntar lo siguiente.

Causalismo Clásico

Que desde las ideas de Domat y Pothier, mantiene que la finalidad habitual, abstracta y presumida por ley, se forma en un factor determinadamente indeterminado en todos y cada uno de los contratos de exactamente la misma categoría; concluyendo que inmerso en el concepto de causa no se consideran los motivos psicológicos y personales que impulsaron a las personas a contratar.

Anticausalismo

Tiene como exponentes a Ernest, Lauro, Planiol y otros, en su planteamiento esencial y básico vemos que contradicen que la causa fin, sea un factor preciso y también indispensable para la existencia y valía del acto jurídico.

La Sociedad
La autonomía de la voluntad
Actos jurídicos
Definición de derecho

Contrario sensu, reconoce a la causa con otros elementos del contrato, particularmente, con el permiso y el objeto.

Neocausalismo

Es reivindicada la causa desde las ideas de Josserand y Capitant, quienes defienden a la causa fin como un requisito o factor esencial del acto jurídico. A consecuencia de lo apuntado en las aseveraciones, se dio origen a las llamadas teorías objetivas, subjetiva y sincrética.

Teoría Objetiva

Esta apunta que la causa fin objetiva es la finalidad habitual y incesante que se da uniformemente en todos y cada uno de los actos jurídicos del mismo tipo – fin inmediato o abstracto- famosa como causa final.

Teoría Subjetiva

Mantiene que la causa fin es el conjunto de razones, móviles o bien motivos psicológicos particulares de cada sujeto, que intervienen como parte en el acto jurídico, determinantes de la voluntad que aparecen en la declaración y, por tanto, hubieron de ser conocidas por la otra parte.

Teoría Sincrética

Asimismo llamada unitaria, se identifica por unir las teorías: objetivas y subjetiva, por el hecho de que tratan de un solo aspecto en cuestión, contempla tanto a la causa como un fin objetivo constante en todos y cada uno de los actos jurídicos y como un fin subjetivo entendiéndose como las razones que tienen los particulares para conseguir una finalidad.

Posturas de la Codificación del Código Civil Peruano Respecto a la Causa

Código Civil de mil ochocientos cincuenta y dos

En este Código Civil, que a propósito ignoró la teoría del acto jurídico y, acogió la corriente doctrinaria del causalismo tradicional siguiendo el modelo del Código Napoleónico y, para esto se refirió a la causa como requisito de valía de los contratos, (véase artículo 1235°, inciso cuatro).

Código Civil de mil novecientos treinta y seis

En contraste al Código precedente, este introdujo la teoría del acto jurídico y por su parte pretendió ser anticausalista; considerando superflua la causa, excluyéndose de los requisitos de valía del acto jurídico, entre ellos a la “legitimidad del objeto”.

Código Civil de mil novecientos ochenta y cuatro

El actual Código Civil es neocausalista, en el artículo 140° inciso tres) incluye al fin legítimo como requisito de valía del acto jurídico, dándole una connotación de relevancia en esta corporación del derecho civil.

La Finalidad Lícita como Requisito de Validez del Acto Jurídico

Todavía cuando el Código Civil actual no define el fin legítimo, existen distintas posturas que tratan de determinar a qué teoría se acoge esta figura jurídica.

De este modo tenemos, que al no estar a la perfección demarcada la teoría aplicable, se podría inferir que adopta criterio por la teoría sincrética o bien unitaria de la causa, tratando de aunar a la teoría objetiva y subjetiva respectivamente, partiéndose de la premisa que estas teorías no son opuestas sino más bien complementarias.

Siendo ello de esta manera, cuando la persona solemniza (celebra) el acto jurídico lo hace con el propósito de lograr los efectos que están previstos en la ley, lo que no es impedimento; además de esto, existe un objetivo para conseguir una finalidad específica y personal, contenida en el acto y que tiene la calidad de voluntad común.

La Finalidad Concreta y su Diferencia

Como vemos, va a existir un objetivo interno que se pretende realizar a través de una finalidad específica de los celebrantes, además esta voluntad ha de estar dirigida o bien prevista en los márgenes del acto solemnizado (celebrado) y la ley propiamente dicha, donde en el caso de ausencia o bien falencia, la función reguladora se hallará a cargo del marco legal.

Como consideraciones anotadas, la diferencia substancial entre el objeto y el fin legítimo se encuentra en que el primero debe guardar conformidad con el ordenamiento jurídico, al paso que el segundo ha de estar con arreglo al ordenamiento legal (que es la ley en sí), siendo este último (fin legítimo) más restrictivo en relación con el primero, en tanto que el ordenamiento jurídico entiende al legal.