EL FORMALISMO JURÍDICO

La manera en el acto jurídico. Hecha esta excepción podemos decir: que la voluntad debe ser manifestada necesariamente en alguna forma que puede ser verbal, escrita, lenguaje mímico, mediante medios electrónicos, aún el silencio es una forma de declarar la voluntad, siempre que por ley o bien por el acuerdo que se le atribuye ese significado, etcétera

Anibal Torres vásquez

¿Qué es la Forma en el Acto Jurídico?

Conforme a la doctrina italiana, exactamente podremos indicar en qué la forma es el aspecto exterior que va a reconocer a la manifestación de voluntad, o bien en cualquier caso, es la vestidura externa de la declaración de voluntad y, por tanto, del acto jurídico.

Además se puede decir en cuanto a la forma, que es la figura exterior que está presente ante el resto del negocio jurídico. Y su forma, se halla contenido en el artículo 140° inciso cuatro del Código Civil.

¿Cual es la Diferencia de la Forma y el Formalismo?

Como señalamos anteriormente, la forma comprende una acepción propia y, dentro de si ha surgido la problemática entre la ausencia de formas forzadas.

El contrato
La Sociedad
La autonomía de la voluntad
Actos jurídicos

En el caso de existir el empleo forzado y también ineludible de formas, al primer supuesto, se le llama forma” y al segundo, “formalismo“.

Bajo este contexto debemos indicar que el Código Civil actual es formalismo, por cuanto además de indicar a la forma dentro de la condición esencial y valía del acto jurídico, en su conglomerado marco normativo regula distintas formas o bien formalismo, que se forman conforme la naturaleza o bien la trascendencia del acto jurídico que se está solemnizado (celebrando).

¿Qué Clases de Formas Existen?

En la actualidad se pueden dar de dos maneras:

Forma Verbal o Bien Oral

Es aquella donde para utilizar la manifestación de voluntad y, al unísono solemnizar (celebrar) el acto jurídico, se usa el lenguaje verbal o bien hablado.

También es una forma simple usada mayoritariamente, para aquellos actos jurídicos, en el cual la forma es facultativo; no se sanciona con nulidad su inobservancia.

La desventaja que se podría advertir en esta clase de forma es que, no deja huella con respecto a su realización y, ocasionalmente, con el propósito de acreditar su existencia se va a tener que recurrir a otros medios.

Es por esta razón que la forma hablada (verbal) resulta aplicable para aquellos actos jurídicos de escasa relevancia o bien connotación.

De este modo tenemos, por poner un ejemplo, tratándose de la donación de recursos de escaso valor, es susceptible que se pueda usar la manera verbal para esta clase de actos jurídicos, tal y como prescribe el artículo 1623° del Código Civil.

Forma Escrita

Asimismo llamada forma instrumental o bien documentado, consiste en aquella voluntad que se plasma de forma escrita usando medios manuales, o bien por medio de cualquier utilización mecánico o bien electrónico, para consumar con esto la celebración del acto jurídico.

El beneficio de la forma escrita es que deja huella de la celebración y, por tanto, sirve para acreditar o bien probar la existencia del negocio jurídico.

Esta forma acostumbra a aplicarse a aquellos actos donde la regla establece su existencia de forma expresa, señalando como debe de usarse (esto es estamos frente al formalismo).

Podemos referir, a forma de ejemplo, la manera establecida para la fianza, donde a juzgar por el artículo 1871° del Código Civil se prevé que este acto jurídico debe efectuarse usando la manera escrita, bajo sanción de nulidad.

De lo expuesto, podemos terminar diciendo: que la manera escrita o bien documentado, necesariamente estaría reservada para los actos jurídicos formales.

¿Qué es el Principio de la Libertad de Forma?

Por este principio las partes tienen la más extensa libertad o bien prerrogativa de adoptar o bien aceptar la manera que crean recomendables para la celebración del acto jurídico, la autonomía de la voluntad tiene un papel preponderante para esto, no obstante, va a ser empleada conforme a la naturaleza del acto jurídico que se está solemnizado (celebrado) y asimismo cuando la ley no apunta forma contraria.

El artículo 143° del Código Civil se hace cargo de regular lo referente a la libertad de forma en su forma expresa: “Cuando la ley no designe una forma detalla para un acto jurídico, los interesados pueden utilizar la que juzguen recomendable”.

De esta forma tenemos, por poner un ejemplo tratándose de los esponsales regulado en el artículo 239° del Código Civil, donde no hay una forma ya establecida, con lo que, las partes celebrantes pueden decantarse por la que crean más recomendable a sus intereses, pudiendo ser verbal o bien escrita, incluso cuando esto último sería aconsejable y, que va a poder formarse como elemento probatorio en el caso de que se presente alguna contingencia.

Debemos dejar meridianamente establecido, que el principio general de la libertad de forma, es utilizable y se aplica siempre que la ley no prescriba una forma determinada, forzosa, legal o bien precisa.

Tomando en cuenta lo dicho, podemos decir: que en la doctrina ubicamos dos forma intuidas en nuestro Código Civil.

Forma Ad-Probationem

Existe como requisito de valía (validez) del acto jurídico; la ley le asigna una función de carácter demostrativo, lo que implica que compone un medio de prueba con respecto a la realización del acto jurídico.

El artículo 144° del Código Civil se hace cargo de regular lo pertinente a la manera ad-probationem cuando establece textualmente: “Cuando la ley impone una forma y no sanciona con nulidad su inobservancia, forma solo un medio de prueba de la existencia del acto”.

Como un ejemplo de la manera ad-probationem, podríamos referir al contrato de suministro regulado en el artículo 1605° (primer parágrafo) del Código Civil, que señala: “La existencia y contenido del suministro pueden probarse por cualquiera de los medios que deja la ley, mas si se hubiese solemnizado (celebrado)por escrito, el mérito del instrumento respectivo predominará sobre todos los demás medios probatorios…”.

Como se puede observar estamos frente a un habitual caso de forma ad-probationem, donde, tratándose del suministro a título oneroso, la manera (forma) que se está usando servirá para acreditar la celebración del acto jurídico.

Forma Ad-Solemnitatem

Se identifica por ser de carácter imperativo y forzado, su no cumplimiento va a traer de forma irresoluble la nulidad absoluta del acto jurídico. De este modo, acostumbra a decirse que es aquella forma consubstancial al negocio jurídico, en virtud de que va a existir exactamente el mismo en función al cumplimiento de la manera predeterminada por ley.

Su inobservancia conlleva la nulidad absoluta del acto jurídico. Incluso cuando no se halla regulada en forma expresa en el Código Civil, su existencia se desprende de la interpretación, “contrariu sensu” que se realice del artículo 144°, quedando por consiguiente el próximo razonamiento: “Cuando la ley impone una forma y sanciona con nulidad su inobservancia, no forma solo un medio de prueba de la existencia del acto”.

El Código Civil recoge muchos ejemplos de la manera ad-solemnitatem, ahí podemos ver que tratándose de los actos de predisposición o bien de otorgamiento de garantía de los recursos (bienes) que realice el representante de su representado, el encargado debe constar de forma incuestionable y por escritura pública, bajo sanción de nulidad (artículo 156°). También tratándose de la renuncia a la herencia (artículo 675°), la formalidad del contrato de anticresis (artículo 1092°) y, otros más que recoge el código substantivo.

¿Qué Solemnidades son Consideradas dentro de la Forma del Acto Jurídico?

En lo que concierne a la manera del acto jurídico, no solo debe considerarse a esta como verbal o bien escrita, sino más bien debe comprenderse en este requisito de valía (validez), al conjunto de solemnidades que rodean a la manifestación de voluntad, que sin ser orales o bien escritas, asimismo se entiende como una formalidad del negocio jurídico.

A forma de ejemplo, podemos referir la presencia física de los testigos en el acto de celebración del matrimonio civil, tal y como apunta el artículo 259° del Código Civil: “El matrimonio se solemniza (celebra) en la municipalidad, en público, frente al regidor que ha recibido la declaración, compareciendo los contrayentes en presencia de 2 testigos mayores de edad y vecinos del sitio…”.

¿Como se da la Forma Prescrita o bien Forzada por Acuerdo de las Partes?

Aunque es verdad que la regla se hace cargo de fijar, para ciertos actos jurídicos, una forma obligatoria donde su incumplimiento conlleva la nulidad del mismo, entendiéndose aplicable a los actos jurídicos formales, no obstante puede darse el presunto en el que las partes acuerden que frente a cierto negocio, donde la ley no establece una forma obligatoria, se deba cumplir determinada formalidad para su plena valía, la que va a ser considerada por pacto común de las partes más no por voluntad de la ley.

Para este propósito la manera forzosa por pacto de las partes ha de ser pactada por adelantado y de forma escrita a fin de que surta sus efectos.

El artículo 1411° del Código Civil se hace cargo de regular ello cuando señala: “Se supone que la manera que las partes son convenientes en adoptar adelantadamente y por escrito, es requisito imprescindible para la valía (Validez) del acto, bajo sanción de nulidad”.

De esta manera por servirnos de un ejemplo, en frente de un contrato de alquiler, donde la ley no demanda una forma obligatoria, tanto el arrendador como el inquilino pueden acordar que dicho acto jurídico, además de constar por escrito, para su valía (validez) se requiere que sea elevada a escritura pública, acá vamos a estar en frente de una forma forzosa por pacto de las partes y no por voluntad de la ley.

Coméntanos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *